Earthbound Range

Architecture as an extension of the mountain in Yakushima
山の延長としての建築

El proyecto se concibe como un refugio horizontal arraigado al terreno, atravesado por volúmenes pétreos que abstraen la presencia de la montaña y reintroducen la silueta de la cresta en la arquitectura. Más que imitar el paisaje, la propuesta traduce la condición geológica de Yakushima a un lenguaje tectónico en el que la habitación y la topografía se vuelven inseparables.

Ubicación: Yakushima, Japón
Año: 2025
Autor: JGStudio Arquitectura
Equipo de diseño: Arq. Javier Gallardo / Arq. Stephanny Soria
Renders: VizStudio

Este concepto da forma a un volumen horizontal contenido, que se adapta a la pendiente natural y se integra a la ladera, priorizando la inserción en el lugar por sobre la imposición formal. Elementos verticales de piedra interrumpen esta continuidad y establecen un diálogo directo entre los espacios habitables y la masa de la montaña, anclando la arquitectura —tanto física como simbólicamente— al territorio....

La estrategia de implantación surge de una lectura cuidadosa del paisaje. El refugio se sitúa en la primera cota elevada posterior a un claro natural, permitiendo conservar intacto el bosque superior. Esta decisión reduce el impacto sobre la vegetación y, al mismo tiempo, abre completamente el frente de la vivienda hacia el océano, garantizando vistas despejadas hacia la bahía.

Una terraza verde accesible, cubierta con vegetación local, extiende el paisaje sobre la propia arquitectura y refuerza la idea del refugio como un terreno habitado. Esta se vincula con el interior mediante un sistema de circulación vertical que divide el volumen horizontal en dos puntos, generando una relación continua y fluida entre suelo, arquitectura y cubierta.

Los volúmenes principales se revisten con granito de origen local, estableciendo un vínculo directo con la cadena montañosa circundante. Inspirados en formaciones geológicas de Yakushima, como Kuromidake, estos elementos pétreos de carácter casi monolítico transmiten una sensación de permanencia y consolidan el anclaje del proyecto a su contexto.

La piscina se ubica en la parte posterior del conjunto, mediante una excavación controlada en la montaña, configurando un espacio resguardado e íntimo, protegido de los vientos. Rodeada por un jardín japonés tradicional, mantiene una conexión visual con la bahía a través de un volumen transparente de vidrio que enmarca el océano y permite la entrada profunda de luz natural al interior del proyecto.

Desde el punto de vista estructural, el proyecto combina madera y hormigón, favoreciendo la disolución de los límites entre interior y exterior. Los volúmenes de piedra refuerzan la presencia vertical y alojan funciones esenciales como sauna, baños y núcleos de circulación. En el nivel superior, una terraza exterior ofrece vistas panorámicas hacia Yakushima, mientras que los aleros profundos y las terrazas extendidas en planta baja protegen los espacios frente a las intensas precipitaciones del lugar.

Arraigado en el respeto por el sitio, el clima y la cultura, el proyecto se nutre de la arquitectura tradicional japonesa, poniendo en valor la honestidad material, la contención formal y una relación continua con la naturaleza. Concebido como un refugio silencioso, inmerso entre bosque, montaña y océano, el conjunto propone una experiencia de habitar profundamente vinculada al equilibrio y al respeto por el paisaje.